sábado, 12 de marzo de 2016

El carnaval en Ecuador

Todo comienza cuando le pregunto a una compañera de trabajo:

- ¿Dónde podemos ir a ver un carnaval tradicional?

Tradicional, pensando en cabalgatas, desfiles, etc...

Mi querida compañera me trae un artículo de un periódico en el que se puede leer:

El carnaval de Amaguaña

Un artículo que desplegaba toda la información de un carnaval en un pueblo cerca de Quito, en el que se podía observar gente disfrazada y bandas de música.

Convenzo a mi familia y a un amigo para ir a ver dicho carnaval y, después de realizar los 700 metros de entrada al pueblo en una hora, por fin pudimos aparcar la camioneta de mi amigo.

Ya pintaba mal la cosa cuando en esos 700 metros, pudimos ver unos 40 vendedores ambulantes vendiendo lo que aquí llaman carioca, que no es nada más que algo muy parecido a la espuma de afeitar.

Pero uno se intenta autoengañar pensando:

¡A nosotros no! Nosotros venimos a ver los desfiles y además tenemos niños pequeños.

Nada más poner nuestro pie en la carretera de entrada al pueblo, ya pudimos ver lo siguiente:


Seguimos caminando en busca del desfile y vemos que toda la gente se está tirando carioca, harina de colores, agua, etc...



De principio no reparan en nosotros hasta que alcanzan a mi amigo...

Seguíamos teniendo nuestros escudos humanos, los niños, durante unos minutos, hasta que por fín nos alcanzan.

Después de que algunos proyectiles nos dieran de lleno, no se me ocurre otra cosa que bromear con una chica haciendo el ruido del spray cerca de su cara. Su respuesta fue darme una palmada en la espalda y en el cuello. Yo creía que se trataba de harina de colores hasta que, después de un rato, gracias a mi mujer, me doy cuenta de lo que se trataba:


Un huevo en toda regla...



Completamente rociados de todo tipo de líquidos y sólidos, y observando que no había forma de llegar a ningún desfile sin perder la dignidad, si no la habíamos perdido ya, nos quedamos en medio de una plaza, observando la batalla.


Lo más gracioso fue levantar la vista y ver la siguiente pancarta:


Menos mal que les avisaron, que si no....

Lo malo de este tipo de hostilidades es que no logran escapar ni niños:

ni ancianos:


Los guerrilleros se pintan sus caras y se transforman en asesinos en serie sedientos de sangre:


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